Red de Afectos y Contactos

Enfrentar una situación de pérdida, puede significar para algunos adversidad o incertidumbre, pero de otro lado, estos momentos nos ayudan a mejorar la confianza y fortalecer nuestra autoestima, al recibir de la familia, amigos y contactos con quienes hemos compartido en algún momento de la vida, aquellas manifestaciones de amor y reconocimiento. Tener la oportunidad de recibir en vida demostraciones de afecto, gratitud y solidaridad, es uno de los regalos más hermosos que he disfrutado últimamente; esto es lo que llamo “red de afectos”, esos seres que están siempre presentes para acompañarte en los buenos y malos momentos.

En el proceso de transición de carrera, por el cual estoy transitando, he aprendido que la red de afectos es vital para mantenerme sana emocionalmente, sin embargo, un factor clave para una búsqueda efectiva de oportunidades laborales o para iniciar un proyecto de emprendimiento, radica en una red de contactos muy enfocada y bien administrada.  Es muy común que nuestra red esté llena de personas de la misma empresa donde laborábamos anteriormente o compañeros de Universidad, que son contactos muy válidos y debemos mantener, pero a la vez requiere ser ampliada, si queremos tener una búsqueda más efectiva de oportunidades.

La red de contactos se debe trabajar presencial y virtualmente, dándonos la oportunidad de conocer a personas de otros sectores y con otras formas de ver el mundo. El circulo se amplía cuando salimos y nos damos a conocer, para ello es recomendable:

  • Asistir a eventos que se realizan en la ciudad y que generalmente son gratuitos, como: Exposiciones, charlas, conversatorios, seminarios.
  • Vincularse a agremiaciones.
  • Invitar a personas que tengan los mismos intereses a conversar.
  • Presencia activa en las redes
  • Mantener una Marca Personal impecable

 

 

SOLTANDO EL PASADO, ABRAZANDO EL FUTURO

Cuando la vida nos regala la oportunidad de enfrentar cambios, es normal sentir rechazo,   sin embargo,  éstos llegan aunque no los aceptemos,  así nos  disgusten o nos parezcan injustos. Para asumirlos,  es necesario aprender a fluir con la situación cualquiera que ésta sea, soltar el pasado y  aceptar lo que llega, de lo contrario, quedaremos sumergidos en una espiral de resentimiento y dolor que nos impedirá ver lo positivo que el cambio trae consigo.

Todo final implica un nuevo comienzo y este a su vez, algún día tendrá su propio final; así que lo más sano para nuestras emociones, es entender que la vida está compuesta de constante cambio y por lo tanto es necesario  aceptarlo y ver el lado positivo de cada momento. Todo ocurre para algo y en esto debemos enfocar nuestra energía. Cuando nos enfrascamos en el ¿por qué?, podemos caer en la posición de víctimas, entregando a otros la responsabilidad de nuestro destino, tratando de encontrar respuestas que tal vez nadie nos dará; cuando nos enfocamos en el ¿para qué?, tomamos el control, nos damos la oportunidad de ver nuevas posibilidades, reconstruir nuestra autoestima y salir fortalecidos de cualquier situación que se presente.

Reconciliarnos con el pasado es aceptar que lo vivido hizo parte de nuestra historia  y  fue el maestro que nos preparó para lo que somos y para lo que seremos en el futuro.    Para soltar el pasado y abrazar el futuro, debemos estar ligeros de equipaje, dejar las cargas que llevamos a cuestas, liberarnos del resentimiento, agradecer por lo vivido y aceptar amorosamente lo que llega a nuestra vida.