Reinventándonos

En algún momento de nuestra vida, nos vemos enfrentados a  situaciones que nos obligan a repensarnos y  a tomar decisiones relacionadas con nuestro proceso de desarrollo profesional; generalmente estos momentos de profunda reflexión personal,   ocurren cuando  nuestra zona de confort se mueve y nos encontramos  vulnerables o con algún grado de incertidumbre. Hacernos cargo de nuestro desarrollo y tomar las riendas de nuestra vida es una tarea de valientes,  que requiere grandes dosis de empoderamiento y humildad.  Poner en manos de otros el desarrollo propio, bloquea la posibilidad de   reinvención  y crecimiento  profesional; cuando mis dificultades dependen de otro para  solucionarlas,  posiblemente no llegue la solución que yo quiero.

Una herramienta que puede ser útil para las personas que sienten interés en un cambio,  consiste en  hacer un diagnóstico personal que ayude a  identificar cuáles son los motivos reales de este interés.

  • Evaluar el puesto de trabajo actual. Preguntarse sobre el trabajo actual, lo que nos gusta o disgusta de éste, entender qué es lo que realmente me motiva a buscar un cambio.   ¿Qué me gusta de mi puesto actual?, ¿Qué me motivó a vincularme a este puesto de trabajo?, ¿Qué me hace falta en este puesto de trabajo?
  • Definir qué quiero hacer. Qué es lo que quiero hacer y evaluar si tengo las competencias requeridas para hacerlo.   ¿cuáles son mis fortalezas?, ¿Qué competencias demanda el nuevo entorno donde me quiero mover?, ¿Qué competencias nuevas tengo que desarrollar?, ¿Tengo las competencias para esa aspiración?
  • Identificar cuál es mi verdadera motivación. El motor para alcanzar las metas son las emociones, por ello es bien importante definir cuál es la emoción que me impulsa a querer tener un cambio. ¿Tengo ambición para enfrentar nuevos retos?, o acaso ¿Tengo miedo de alguna situación sin resolver?, ¿Quiero huir de algún tema en particular?

Reinventarnos es una labor permanente,   cada día debemos trabajar en nuestro desarrollo,  para mantenernos en un mundo cada vez más competitivo.

Lewis Carrol, lo relata con maestría en este aparte de  Alicia en el país de las maravillas:

En mi país –dijo Alicia, que todavía jadeaba un poco al hablar-, cuando se corre durante algún tiempo en una determinada dirección se suele llegar a alguna parte. -Tu país debe ser algo lento –comentó la Reina-. Aquí tienes que correr a toda velocidad para poder permanecer en el mismo lugar, y si quieres desplazarte a otro… ¡entonces debes correr el doble de deprisa!

 

 

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