DESARROLLO PROFESIONAL

Definir un plan de desarrollo profesional es una labor muy personal;  implica  conocimiento profundo de nuestros deseos,  aspiraciones, competencias y capacidades.  Algunos le entregan  la labor a un ser superior “Que sea lo que Dios quiera”,  o a la naturaleza   “la vida nos dá lo que nos toca”, unos le apuestan al azar “al que le van a dar, le guardan”,   otros buscan culpara a alguien  “mis padres no me apoyaron”,   en el ámbito laboral  “mi jefe no me ayuda a crecer”  y peor aún cuando le otorgamos la  responsabilidad a la empresa en la que laboramos   “¿Qué va a hacer la empresa para que yo pueda desarrollar mi potencial?”.

Hemos creado la ilusión de la felicidad,  aspirando  a vivir felices por siempre,  como si fuese un estado de ánimo permanente,  desconociendo  que  los seres humanos vivimos en un mundo cambiante, lleno de emociones que pasan por nuestro cuerpo:  la tristeza,  la rabia,  la ansiedad,  el desconsuelo,  el desamor,  el miedo,  el dolor,  la angustia,  en fin, un cúmulo de emociones capaces de alejarnos por momentos del idealizado estado de  felicidad.  Diversos filósofos y autores señalan que  la felicidad permanente no existe,  solo existen momentos felices,  al igual que momentos tristes o dolorosos. Fijar  la  felicidad en tener cosas o alcanzar un ideal,  olvidando disfrutar los momentos que se recorren para llegar al propósito final es una gran paradoja que viven algunas personas “Seré feliz el día que sea jefe”,  “seré feliz el día que me gradúe”, “seré feliz cuando me jubile”,  endosando así  su felicidad a un acto puntual en el futuro y olvidando disfrutar el presente.   ¿Mientras tanto qué pasa con tu vida?   Y ¿si ese día nunca llega?

El reconocimiento económico y crecer en la organización,  son también motivaciones a la hora de buscar apoyo para realizar un plan de desarrollo;   cuando la motivación principal es ascender,  se debe evaluar cuáles son las implicaciones de aplicar  a un  ascenso,  además de  la preparación física y mental que se debe tener para asumir un nuevo reto ¿qué  está dispuesto a hacer para alcanzar y permanecer en un cargo superior,  ¿A qué tendrá que renunciar?  El dinero  es una ilusión que dura muy poco, una vez que se han satisfecho las necesidades o los placeres que éste puede ofrecer, se generan nuevas necesidades.

Cuando motivan nuevos retos y la pasión está presente en lo que hacemos,  se puede construir una carrera satisfactoria,  en la cual se viven momentos felices y se cuenta con herramientas internas nos habilitan para afrontar los difíciles.

Algunas preguntas para realizar un plan de desarrollo profesional.

  1. ¿Cuáles son mis sueños y aspiraciones?
  2. ¿En qué soy muy bueno?
  3. ¿Qué cosas me generan dificultad?
  4. ¿Cuáles son mis competencias duras?  Formación y experiencia
  5. ¿Cuáles son mis competencias blandas? Relacionamiento, comunicación
  6. ¿Qué quiero estar haciendo en 3 años? ¿Cómo me estoy preparando para ello?
  7. ¿Cuál es el cargo al que aspiro?  ¿Qué necesito para llegar a él?
  8. ¿Qué áreas me interesan de la organización? ¿Qué debo conocer de ellas?
  9. ¿Quiénes son mis referentes en la organización?
  10. ¿Qué redes sociales debo construir en la organización para llegar al cargo que quiero?

 

“sin aceptación y respeto por sí mismo uno no puede aceptar y respetar al otro, y sin aceptar al otro como un legítimo otro en la convivencia, no hay fenómeno social”.

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Referencias bibliográficas:

HUMBERTO MATURANA,  Emociones y Lenguaje en Educación y Política (1992)

TRACY BRIAN,  Metas

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