AUTOCONOCIMIENTO Y CONOCIMIENTO DEL ENTORNO

El arte del liderazgo tiene componentes que han evolucionado a través de la historia de la Humanidad, se han perfeccionado y vuelven a sus orígenes;  hemos sido permeados por diversas corrientes y estilos de liderazgo, desde el humanista de Jesús,  el estratega militar  Napoleón, las estrategias de oratoria y violencia de Hitler, las enseñanzas de Gandhi, en fin, son muchos los líderes que han dejado huella en  la historia y nos han marcado unos caminos a seguir,  algunos han sido ejemplo de lo que no debe ser un líder y otros han sido nuestros modelos y mentores.  Estos líderes han tenido algo en común y es que tienen un propósito,  algo que hace sentido para ellos y luchan por alcanzarlo.

“Ser líder empieza con liderarse a sí mismo”,  esta frase puede ser reveladora ya que invita  a reflexionar sobre la posición de líder en la organización,  en la familia y en la sociedad. Los procesos de desarrollo profesional,  invierten mucho tiempo en preparar a los profesionales para responder a los modelos y teorías de administración y liderazgo,  trabajan enfocados en temas relacionados con el  cómo ser mejor líder,  cómo mejorar  los procesos,  cómo hacer que los equipos sean más productivos,  cómo ser un líder ejemplo para el equipo y van  dejando de lado los aspectos más importantes que son los que tienen que ver con el ser humano que es el líder, su esencia personal y social.   Entender el cómo hacer las cosas es importante y genera satisfacción y sensación de logro al ver los  resultados obtenidos,  pero entender cuál es la real motivación  para hacer lo que hace,  eso si que genera sentido de propósito.

Empezar a preguntarte  ¿para qué?  puede ayudar a generar una reflexión sobre el sentido de tus actos y entender que en algunos momentos el liderazgo está  marcado por un gran ego, que te  impide reconocerte y aceptarte como un ser vulnerable.   “Nadie logra liderazgo en otros sin estar trabajando en sí mismo”;   el proceso de transformación personal requiere reflexión y autoevaluación permanente;   cuando aceptas y te haces cargo de tu vulnerabilidad,   cuando aprendes a cuidarte,  cuando vives en el presente, dándole sentido y propósito a tu actuar,  en ese momento te estas transformando en un nuevo ser humano.

“Nuestros pensamientos, se convierten en formas invisibles de la mente que están continuamente a nuestro lado y nos rodean. A su debido tiempo, por la acción regular de la eterna energía creativa, las formas mentales invisibles se producen en forma material, y entonces te ves rodeado por tus propios pensamientos convertidos en cosas materiales”  Wallace Wattles.

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