Creando Vacío

El vacío  en nuestra cultura se asocia  con:   escasesnecesidad y ausencia. Es muy común escuchar el término “Tengo los bolsillos vacíos”  para indicar la escases de dinero,     otra afirmación utilizada es   “Estoy vacío”  para indicar la falta de alimento físico o espiritual;     “Siento un gran vacío”  puede denotar la ausencia de alguien o algo que ya  no se encuentra con nosotros.  Este vacío puede estar asociado  a un sentimiento de apatía  y aburrimiento,  que puede generar diversos tipos de desórdenes emocionales.    En Occidente el vacío es demeritado;   Aristóteles  y sus seguidores hablan del “Horror al Vacui”  donde sostienen que la naturaleza odia al vacío”

Para las culturas orientales, el vacío tiene una connotación positiva puesto que está asociado a un estado de realización;  “El Tao es vacío,  entonces, aunque se lo use no se colma”.  El budismo también tiene al vacío como la realidad esencial de las cosas (Sunyata).  En Oriente el vacío es muy valorado y es sinónimo de presencia.

Esta  historia,  ilustra hermosamente el concepto oriental de vacío.    “Un erudito tenía extensos antecedentes en los estudios budistas y era un experto en la materia. Vino a estudiar con un maestro Zen y después de darse los saludos correspondientes, le pidió que le enseñara Zen. Entonces el erudito comenzó a hablar de sus extensos antecedentes doctrinales. Hablaba y hablaba acerca de las tantas Sutras que había estudiado.   El maestro Zen escuchaba pacientemente y entonces comenzó a hacer té. Cuando estaba listo, empezó a verter el té en la taza del erudito hasta que comenzó a derramarse y cayó al piso. El erudito vio lo que estaba pasando y dijo en voz alta: – ¡Para, para! La taza está llena; No puedes ponerle más.  El maestro dejó de verter y dijo:- Tú eres como esta taza; estás lleno de ideas, más ideas y opiniones. Tú vienes y pides que te enseñen pero tu taza está llena; no puedo echarte más.   Antes de que yo te enseñe tienes que vaciar tu taza.!”

Crear vacío,  es abrir espacio para que entren cosas nuevas a nuestra vida,  darnos la oportunidad de aprender cosas nuevas,  disponernos para recibir lo que el universo tiene para nosotros.

Alguna vez te has parado frente al closet lleno de prendas y has expresado “¡No tengo nada que ponerme!”;     esto generalmente pasa  porque estamos llenos de prendas que hace rato no usamos,  la talla 8 que guardamos a ver si algún día rebajamos esos kilos de más,  los zapatos que nos han acompañado hace tanto tiempo pero que ya no están en buen estado,  las prendas que guardamos por si alguna vez vuelve la moda,   en fin,  un armario lleno de cosas que no usamos y que pueden servir a otros que no tienen nada que ponerse.  Vaciar el closet es una de las cosas sencillas por las que podemos empezar a crear vacío,  que salga la ropa vieja para que la nueva pueda llegar.

Si sientes un gran vacío,  entonces aprovéchalo,  puedes  llenarlo de belleza, de amor,  de color,  de conocimiento,  y de felicidad.  Solo tú puedes llenarlo,  no esperes que alguien de fuera lo llene por ti.

“AMO EL PODER”

El poder para poder,    el que genera posibilidades de acción para transformar la sociedad;  el poder que nos ayuda a trascender y a ver nuevas opciones.  Para algunos  el poder puede tener una connotación negativa,    a mí me gusta la mirada positiva del Poder.   Piensa en  alguien a quien  tu admiras mucho, y pregúntate:   ¿Qué características tiene esa persona?,   ¿Qué comportamientos exhibe?,  ¿Pensaste en alguien que consideras con poder?.

Me gusta el poder de la palabra que permite crear nuevas realidades,  construir mundos mágicos,  llegar a lugares inexplorados por el hombre y solo creados en la imaginación de quien los sueña y los escribe.  El poder de los medios de comunicación que nos permiten estar informados al instante y nos ofrecen la posibilidad de colaborar para estar conectados con el mundo y  para compartir el conocimiento.

Admiro el  poder de los líderes, que inspiran a otros,  que producen cambios en la sociedad,  que transforman las formas de trabajo, que con su ejemplo,  influyen para construir una mejor  sociedad y  con su tesón aportan a las  empresas para lograr sostenibilidad y bienestar.

Disfruto ver el  poder de los jóvenes que tienen otra mirada del mundo,  que son los nuevos líderes globales,  que han entendido la tecnología como el medio para lograr nuevas formas de transformar los negocios.

 

Yo amo el poder,   Y tú ¿Qué piensas del PODER?

Luchando con mi EGO

Hace unos días le pregunté:   ¿cómo estás?,     a alguien  que está pasando por una situación de toma de decisión,   su respuesta inmediata fue  “Estoy Luchando con mi EGO“;  estoy cada día tratando de entender por qué me pasó esto,   lucho  para poder entender mi realidad,  sin hacer comparaciones con otros;   estoy buscando la forma de aprender de esta situación y también tengo que luchar para que el ego me permita ver el aprendizaje.

 

Los niños no conocen el Ego, para ellos todo es un juego y un disfrute;   el ego lo vamos creando,  cuando empezamos nuestras búsquedas;    buscamos ser alguien,  parecernos a alguien,  ocupar un lugar en la sociedad,  tener el cargo deseado, todo esto nos lleva a construir nuestra imagen pública y nuestro Ego; este  se alimenta en las relaciones con los otros;    la paradoja consiste en que este  nos hace fuertes y a la vez  débiles,  en que lo construimos   en las relaciones con otros,  pero también relacionarnos y compartir es la herramienta para mantenerlo en su justa medida.       La cábala (Disciplina y escuela de pensamiento relacionado con el judaísmo),  propone como herramienta básica para lidiar con el Ego   “Compartir con otros”,  lo que nos ayuda a desarmar el ego y evitar  estar rodeados solo de nuestro egoísmo.

 

Mi pregunta es:  ¿Será que debemos luchar con nuestro Ego  o trabajar en nuestro propio conocimiento y desarrollo para volverlo nuestro aliado?

 

Ligeros de Equipaje

La vida es un constante cambio,  todo el tiempo estamos experimentando y viviendo situaciones que generan transformación;  si el cambio es tan cotidiano,  ¿cuál es la razón por la que somos tan renuentes a aceptarlo?,   si el cambio es parte de la vida misma,   ¿por qué nos genera tanta frustración?;  el origen de gran parte del  sufrimiento que experimentamos los seres humanos,  radica en la resistencia a afrontar los cambios,  en la dificultad para renunciar a situaciones que nos están incomodando,  en  la incompetencia  para decir “NO”.

Vivir ligeros de equipaje,  es alivianar  el peso que tenemos encima;   vaciar lentamente la maleta que llevamos encima y que  se ha  ido llenando en el transcurso de la vida;  esa maleta es un contenedor  que en algunas ocasiones está lleno de miedos, angustia,  avaricia, resentimiento o resignación;   las anteriores emociones son nocivas y generan un peso tan grande,  que puede llevarnos a la enfermedad física y mental.

Herramientas para ir ligeros de equipaje.

Una herramienta que nos puede ayudar a aligerar  esta maleta que cargamos es aplicar “La teoría del vacío“,   la cual invita a sacar cosas que no usamos o no necesitamos,  para permitir que entren nuevas cosas a ese espacio;  esta herramienta  la podemos utilizar  tanto para las cosas físicas como para lo mental y emocional. Un ejemplo de aplicación de esta herramienta es con los juguetes de los niños;  quienes somos padres de niños pequeños,  sabemos lo   que ocurre en el cuarto de juguetes,  donde encontramos muñecos, legos, carros, tapas, canicas, cartas,  infinidad de cosas que  se acumulan y en ocasiones parece que se reproducen; he implementado con mis hijos una práctica depuración de juguetes, la cual realizamos en fechas cercanas a cumpleaños, día del niño y  navidad,      fechas en las que ellos esperan recibir nuevos juegos,  nuestro lema es:  “Hay que sacar para que entren nuevos juguetes”,  ellos han entendido que entre más juguetes donen,  más posibilidad tendrán de que lleguen nuevos juegos a su espacio;  igual practica realizamos con los otros armarios que existen en la casa,  se llenan de tantas cosas que no se usan y terminan archivadas,  cosas que a otros les pueden hacer mucho bien. Con una sencilla practica como esta,  vamos alivianándonos de trastos viejos,  y dando la oportunidad de  que otras cosas nuevas  lleguen a nuestros espacios;    estas prácticas según la cultura oriental,  ayudan a mover la energía,  para permitir que  nueva energía vital llegue  a nuestros espacios.

Así como nuestros espacios físicos se llenan de cosas en ocasiones poco útiles, en  nuestro contenedor interior  también llevamos muchas emociones que no nos sirven  y que al tenerlas allí por tanto tiempo nos hacen daño;   hay que sacarlas para que nuevas emociones llenen nuestra vida.

Una  herramienta de las más poderosas  que podemos utilizar para alivianar la carga emocional que llevamos en nuestro contenedor interior es el PERDON.   El perdón nos ayuda a  vivir ligeros de equipaje,  porque nos permite estar en paz con nosotros y con los que nos rodean.  Cuando alguien nos abandona o nos hiere,  el dolor que sentimos es legítimo y hay que vivirlo en su momento,  pero si lo dejamos en nuestro interior para siempre,  nos hacemos mucho  daño a nosotros mismos;  perdonar a esa persona que sentimos  nos  hizo daño y   perdonarnos a nosotros mismos,  es una gran liberación.

Otra  herramienta que podemos utilizar,  es  vivir en tiempo presente y soltar lo que ya no necesitamos,   estar consciente del mundo  que estamos viviendo. Quien se queda pensando en la   historia que vivió,  en la persona que le causó dolor, en la oportunidad que dejó pasar,  en el empleo que ya no tiene,  en el dinero que se fue, en los amigos que ya no están,  en la vida que vivió;   se pierde de  nuevas y mejores cosas.  La invitación es a soltar,  suelta el pasado,  vive el presente.   La  vida nos va proporcionando lo que vamos necesitando, eso sí,   debemos estar listos para recibir lo que nos van a dar y  con una maleta tan llena,  es posible que se nos queden cosas maravillosas por recibir. Aligeremos la maleta para que  así nuevas posibilidades lleguen a nuestra vida.

 

Vivir el presente

Hoy tomé la decisión de vivir el presente…..; esta es una de las declaraciones más poderosas que puede realizar el ser humano; el  gran poder de esta declaración,  consiste en la capacidad de ejecución, en la posibilidad de generar acción;  la acción   solo se pueden realizar en  presente; no puedo realizar cosas en el pasado ni en el futuro, solo las puedo hacer en el presente;  podríamos inventar la máquina del tiempo, para devolvernos o adelantarnos a una fecha específica,  y si así fuera también estaría en el presente,  me devolvería en el tiempo y viviría en un tiempo presente diferente;  el futuro está determinado por la acción en el presente y solo cuando tomo la decisión de vivir el presente,  puedo realizar acciones que permiten construir el hoy para el  futuro;   una vida sin acción genera la frustración de no haber hecho nada en el pasado y el peso de ese pasado es una carga muy dolorosa para algunas personas;  solo cuando se toma acción sobre algo se puede encontrar la solución a un problema o a una encrucijada del alma.

¿Cuánto tiempo dedico a vivir en el pasado?

¿Qué cosas del pasado me causan dolor?

¿Qué me cuesta soltar?

¿Qué cosas del presente no me tienen satisfecho?, ¿Qué hice o dejé de hacer en el pasado para tener estas cosas que no me tienen satisfecho?

 

El pasado ya no existe,…..

El pasado ya no existe,  se me ha ido de las manos,  pasó y me dejó una huella que me determina;  una huella que me hace reaccionar frente a las situaciones que vivo en el    presente;    es un tiempo que se fue y no podré recuperar,  las acciones que realicé en el pasado me determinan en el presente,  soy el resultado de las decisiones que tomé:  la carrera que elegí estudiar,  el empleo que elegí tener, los amigos con los que compartí, los sitios que visité,  cada vivencia del pasado  forma un cúmulo de experiencias y vivencias que me  constituyen en el  ser  que soy,  y me hacen  reaccionar o  tomar las decisiones que tomo en el presente; sin embargo el pasado ya no está,  la huella que dejó es el resultado de la decisión que tomé en ese tiempo que  fue presente.  El día pasado fuera bueno o malo, ya pasó,  y hoy no puedo hacer nada para recuperarlo,  para cambiarlo o para tomar decisiones diferentes.  Los éxitos del pasado me  han generado el bienestar de hoy, los fracasos del pasado me han proporcionado el aprendizaje de hoy,  por lo tanto la maleta del pasado la voy a soltar para poder vivir los nuevos aprendizajes y experiencias del presente.

¿Cuánto tiempo dedico a vivir en el futuro?

¿Qué cosas estoy soñando y qué estoy haciendo hoy para conseguirlas?

¿Qué de mi presente no me gusta,  y que estoy haciendo para cambiar mi futuro?

…..el futuro no ha llegado….

El futuro es una promesa que se construye en el presente,  invertimos mucho tiempo a pensar  en el futuro,  desde niños nos enseñan a pensar en el futuro,  a soñar y a realizar cosas para asegurar el futuro,  ahorramos para el futuro, estudiamos para el futuro, trabajamos para el futuro y en algunas ocasiones dejamos de vivir el hoy para estar en el futuro; hoy me he tomado la decisión de vivir el presente,  de construir en el presente sin dejar e soñar,  a vivir el tiempo  presente,  a estar  en  conexión con mi tiempo.

…..el presente es un regalo”.

El presente, es el regalo que tengo hoy,  es el día que me han dado para vivir,  solo tengo el hoy para hacer que el futuro sea lo esperado,  solo tengo el hoy para hacer que los sueños se conviertan en  acciones para hacerlos realidad.  La acción es la única opción que tengo para volver realidad mis sueños, y esta solo es posible de realizar en el presente, por lo tanto voy a vivir el momento presente. Hoy he  tomado la decisión de disfrutar este reglo,  hoy vivo el presente.

El pasado ya no existe, el futuro no ha llegadoel presente es un regalo”.

 

Sentido de Propósito

Tener un sentido de propósito en la vida y  encontrarle  sentido a lo que hacemos,       ayuda a estar cada vez más cerca de la felicidad;     el ser humano alcanza altos niveles de satisfacción en los momentos que tiene un sentido de contribución  con un   propósito o una causa;  sentir que aportamos a la sociedad, es algo que genera emociones positivas en la mayoría de las personas. En el entorno laboral,  las personas que tienen un  sentido de Propósito, generalmente alcanzan un alto desempeño, se ven más felices y  tienen mejor relacionamiento. Por esto pienso que  encontrar el sentido de nuestras vidas y darle sentido a lo que hacemos,  genera un gran bienestar,  nos hace   sentir que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, encontrar que hacemos parte de algo que nos supera  nos impulsa a trascender,  a mirar más allá de nuestras propias limitaciones para alcanzar metas que llenan de satisfacción  y bienestar.

 

Trascender tiene su origen (Trans más allá y scando escalar), que significa atravesar los límites.  La máxima expresión del sentido de propósito es  disfrutar lo que se  hace,  alcanzar el máximo potencial,  ponerlo  al servicio de la sociedad,  es lo que hace al ser humano trascender.

 

En momentos de crisis fuertes,  derivadas de enfermedades o de algún desastre inesperado, algunas personas toman la decisión de buscar su sentido de vida y dedicar sus  últimos días o como dicen algunos su segunda oportunidad, a vivir  intensamente apegados a su propósito;  la muerte en estos casos le confiere sentido a la vida;    “Porqué esperar a que la vida nos ponga en la línea de fuego,  para tomar la decisión de definir nuestro propósito de vida y dedicarnos a lo que queremos?”. 

 

El sentido de vida es único para cada persona,    cada quien lo busca en su interior;  no existen recetas mágicas ni profesionales que tengan la  fórmula secreta para que tengamos una vida plena y feliz.    Encontrar el sentido de vida es  una tarea personal e intransferible,  que requiere reflexión y preguntas profundas sobre la existencia,  los gustos más ocultos,  los sueños y aspiraciones,  las emociones y lo que a cada quien le hace feliz.

 

Algunas preguntas que nos pueden ayudar a construir nuestro sentido de propósito.

 

  • ¿Qué es lo que disfruto hacer, más que cualquier otra cosa en la vida?
  • Si mi vida fuera la ideal.  
    • ¿Qué estaría haciendo?
    •  ¿Dónde estaría haciendo lo que me gusta hacer?
    • ¿Con quién trabajaría?,
    • ¿Cuál sería mi nivel de responsabilidad?
    • ¿Qué clase de competencias tendría?
    • ¿Qué estilo de vida tendría?
    • ¿Cómo sería mi familia ideal?
    •  ¿Qué me falta hacer para alcanzar mi vida ideal?