
Los trabajadores modernos se ven tentados por múltiples distractores que los está volviendo cada vez más dispersos en los ambientes de trabajo. Los ejecutivos han perdido en gran medida la capacidad de concentración y de atención. Es común ver reuniones donde los asistentes están conectados a su dispositivo móvil mientras otros realizan una exposición. Conectarse con la tecnología está resultando más fácil que conectarse con el ser humano que se tiene en frente. Esto ha llevado a que cada vez sean más las empresas que implementan clases de yoga, espacios colaborativos, mesas de café y demás estrategias que logren el acercamiento personal.
La práctica del Mindfulness se ha puesto de moda en los últimos tiempos y puede considerarse una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación unido a varias técnicas de relajación. El apogeo de esta tendencia tiene mucho que ver con la necesidad de volver a lo básico. Algunas personas dicen que realizan meditación, pero sin una guía o método definido, generalmente lo que hacemos la mayoría es soltar la imaginación y dedicarse a soñar despiertos. La meditación es una práctica intelectual en la que se busca lograr un estado de atención centrada en pensamientos que inducen a sentimientos defelicidad, armonía y equilibrio. Quienes practican la meditación logran liberar la mente de pensamientos nocivos. El Mindfulness proporciona herramientas que ayudan a mantener la concentración y por lo tanto también se le denomina atención plena.
La práctica del Mindfulness en las organizaciones busca mejorar la calidad de vida de los colaboradores y a la vez incrementar la productividad. Este término logra tener acogida en estos espacios laborales porque su fundamento tiene una base en los principios de la ciencia. Esta técnica le quita el tinte religioso a la meditación y la lleva a un plano más empresarial, definiendo así objetivos mucho más terrenales.
Esta es una práctica que puede ayudar a que los colaboradores se desconecten para lograr conectarse de una mejor forma con su entorno y con los objetivos personales y organizacionales.



ndo empecé mi carrera profesional la búsqueda de empleo se realizaba a través de los anuncios que aparecían en los periódicos, en avisos que pegaban en las paredes a la entrada de las empresas donde se podía leer “SE BUSCA” o por el voz a voz. En la actualidad las ofertas de trabajo están publicadas en los anuncios en línea, en las redes sociales, en los portales de empleo o incluso los ejecutivos son contactadas por cazatalentos que se encuentran en la constante búsqueda de talento de alto potencial para cargos claves en las organizaciones. Los empleos que se publican en las redes y portales reciben cientos de aspirantes, los expertos en evaluación y selección tienen una tarea difícil al tener que evaluar tantos posibles perfiles, así que es importante que los candidatos puedan destacarse para lograr siquiera que su hoja de vida alcance a ser leída y asignada como candidato a la vacante. No obstante, los lazos tejidos en empleos anteriores pueden ser la clave para que los encargados de evaluar los perfiles reciban una recomendación directa de alguien que está dentro de la compañía y te encuentren entre cientos de candidatos.





