EMPLEABILIDAD PARA DISMINUIR LA POBREZA

La superación de la pobreza y la vulnerabilidad social de algunas poblaciones requiere, mejorar la calidad de educación que se ofrece a la comunidad y establecer programas formación para el trabajo, asegurando la inserción de las clases de menores recursos al mercado laboral.  El fortalecimiento de la autonomía y los derechos económicos demandan cambios en las capacidades de los ciudadanos, el mercado de trabajo y la economía. No es suficiente mejorar el talento humano, ni basta con mejorar el nivel educativo y la empleabilidad, los empresarios, entidades educativas y el sector público, debemos generar tracción en el mercado y el empleo, por lo tanto,  tenemos el reto de crear empleos de calidad que produzcan una dinámica económica y productiva, que no riña con la igualdad de género y de clase social. Si cada ser humano es responsable de desarrollar su potencial y alcanzar el  crecimiento que desee lograr para construir el mundo en el que quiere vivir, también es cierto que las oportunidades deben estar al alcance de las diversas clases sociales para que las posibilidades se produzcan y que así se logre ir cerrando las brechas de desigualdad en lo laboral;  esto se logra al incrementar el ingreso de las clases de menores recursos al mercado laboral, asegurando el mejoramiento de la calidad de su empleo, en aspectos relacionados con mejores salarios, evitando el hostigamiento sexual, el acoso laboral y la discriminación desde la contratación y selección de personal. Las oportunidades se deben crear para que la oferta y la demanda laboral, logren la conexión y así crear un círculo virtuoso de empleabilidad.

DESARROLLO DEL POTENCIAL HUMANO

Los seres humanos tenemos la capacidad de crear, innovar y cumplir objetivos y sueños personales; pero esto solo se logra en la medida que cada individuo invierte tiempo, energía y entusiasmo al trabajo personal. El desarrollo del potencial humano es la forma de mejorar el mundo; al convertirse cada persona en la mejor versión de sí mismo, el entorno que lo rodea cambia y con cada cambio positivo el mundo será un mejor lugar para vivir. Quienes toman el control de su vida y se aplican a trabajar en el mejoramiento personal y profesional de una forma deliberada y planeada, llegan a ser personas más creativas y felices, logrando mayor calidad de vida y promoviendo cambios sociales positivos en base al mejoramiento de las relaciones humanas, porque al trabajar para desarrollar el máximo potencial cada individuo genera un impacto positivo en la sociedad y con su ejemplo inspiran a otros a invertir tiempo en su propio potencial, creando una espiral de mejoramiento que propicia un cambio social positivo.

En la década de 1960 surgió un movimiento social e intelectual, que impulsaba el desarrollo del potencial humano, considerando que la mayoría de las personas tenían un talento interior desaprovechado; este movimiento tiene sus orígenes en el humanismo y el existencialismo, originando la psicología humanista también denominada “tercera fuerza”.  Esta teoría tiene como base conocer la mente consciente y sub-consciente y como práctica terapéutica busca llenar la mente de pensamientos positivos, crear experiencias positivas e inducir a acciones positivas esperando que de esta forma se generen resultados positivos.

 

EMPLEABILIDAD Y TRANSFORMACIÓN EMPRESARIAL

Las empresas están siendo enfrentadas a constantes cambios, derivados de factores internos y externos; para sobrevivir en este entorno cambiante y superar la presión del mercado es necesario realizar grandes procesos de transformación empresarial que ayuden a  mejorar la eficiencia y tener un crecimiento sostenible, desafortunadamente estos procesos generalmente terminan en ajuste a las estructuras, trayendo consigo como resultado la pérdida de puestos de trabajo y dejando una gran fuerza laboral cesante; el problema no solo es la alta tasa de desempleo, el mayor problema radica en que las empresas no saben realizar estos procesos de cambio, generando incertidumbre en los empleados lo que causa baja productividad, mal clima laboral y pérdida de talento que necesitan retener;  por  otro lado los empleados que son despedidos por jefes que no saben notificar o que realizan mal el proceso  de notificación, salen de la compañía con baja autoestima y un sentimiento de no valía, lo que los deja en una mala posición para asumir su nueva realidad, enfrentarse a un exigente mercado laboral y volver a competir por un empleo. El despido es uno de los momentos más vulnerables por los que pasa un ser humano, situándose en el tercer factor que mayor estrés genera, ubicado únicamente después de la pérdida de un ser querido y la separación, sin embargo, esta es una situación cada vez más frecuente y se estima que en los próximos años será uno de los eventos más comunes en el entorno laboral, donde cada persona tendrá al menos 7 cambios de empleo durante su vida laboral y 4 de estos cambios no obedecerá a una decisión personal, por tal motivo toma relevancia estar preparados no solo para obtener un empleo rápidamente, sino para tener una actitud positiva frente al desarrollo de carrera y las posibilidades de cambio para mantener la empleabilidad en un entorno cambiante y cada vez más exigente.

En Sinfonía.CO, acompañamos procesos de cambio y transformación empresarial y personal.

NETWORKING

El networking es una actividad en doble vía; establecer relaciones de valor con las personas del entorno requiere que estemos preparados para ofrecer y recibir, por lo tanto, es muy importante tener claridad sobre nuestra ventaja competitiva y lo que tenemos para aportar a una relación laboral o de negocios.  Ampliar la red de contactos y realizar un networking requiere dedicación y tiempo para asistir a eventos, ferias, conferencias, talleres, exposiciones de arte, actividades programadas por entes gubernamentales y salidas a tomar un café o conversar con amigos; algunas empresas privadas y públicas, realizan eventos para facilitar el encuentro de personas y empresas.

Cada persona con la que compartimos puede darnos la oportunidad de ampliar nuestros horizontes; conversar con muchas personas para compartir información personal o de nuestro negocio es una forma dinamizar nuestro negocio. Darse a conocer virtualmente, participando en las redes sociales, compartiendo artículos y entregando información útil, es una forma de posicionar la imagen personal y empresarial.

Conecta, comparte, aporta

 

Dar el primer paso

Cada que nos enfrentamos a situaciones adversas o que implican una toma de decisión, tenemos dos opciones: actuar y buscar la forma de superar el impase o quedarnos esperando a que otros actúen y sean los que tomen la decisión; con la experiencia vamos aprendiendo que es mejor afrontar las situaciones adversas y buscar la forma de sobreponernos a los momentos difíciles, cuanto más rápido actuemos más fácil será encontrar una solución y alcanzar el bienestar; esta es una de las mejores formas de tomar el control de nuestra vida y vivir con menos estrés y preocupación.

Dar el primer paso es la forma de salir de una situación para abrirnos a las posibilidades que nos ofrece comenzar algo nuevo, con la ilusión de que podamos superar el pasado, dejar las incomodidades y vivir mejor. Las emociones que acompañan al primer paso a la acción son diversas y dependen da cada persona y de la situación por la que esté atravesando, sin embargo, es importante tratar de alinear nuestra emocionalidad hacia lo positivo, para salir fortalecidos y liberados.  Perdonar es supremamente importante al dar el primer paso, esto implica un acto de amor con nosotros mismos, cuando perdonamos nos liberamos del odio y el rencor que corroe nuestro corazón; otra emoción es la esperanza, que puede parecer ambigua porque se presenta como negativa y positiva, al ser una emoción que surge cuando estamos pasando por un mal momento, pero confiando en que todo va a cambiar y a salir bien.

Dar el primer paso no siempre es fácil, sobre todo cuando tenemos que doblegar el ego o enfrentarnos a una situación desconocida, sin embargo, después de hacerlo se nos volverá algo cómodo y nos ayudará a expandir nuestras posibilidades. Una de las preguntas que debemos hacernos siempre que estemos dudando de dar un paso es la siguiente “¿Qué es lo peor que puede pasar?”, si ya tenemos el NO, como una respuesta, todo lo que salga de allí en adelante será una ganancia.

 

Elogio a la Incertidumbre

La necesidad de tener certezas sobre lo que depara el futuro ha existido desde los orígenes de la humanidad, los antiguos consultaban el oráculo, invocaban a los muertos, examinaban las entrañas de los animales, leían las líneas de las manos y tenían contratados dentro de su círculo más cercano expertos en predecir el futuro. Esta necesidad nos sigue acompañando en la época moderna, querer saber ¿qué va a pasar?, para así poder tener mayores certezas de nuestro actuar y estar seguros de que la decisión a tomar es acertada; somos controladores por naturaleza y queremos tenerlo todo previsto e ir a la fija, necesidad de saber que va a pasar, para anticiparnos.

La incertidumbre es el grado de desconocimiento acerca de una condición futura, la ausencia de información o desacuerdo con la información que tenemos; es por lo tanto algo que no podemos controlar, no depende de nosotros y ésta es la causa de mayor frustración, sentir que las cosas suceden fuera de nuestro dominio. En el reino de lo inesperado cualquier cosa puede pasar en cualquier momento, vivimos en un mar de cambios y es por esto que no alcanzamos a tener control de lo que ocurre a nuestro alrededor.  Acontecimientos inesperados suceden en la vida de cualquier persona y éstos solo toman sentido cuando se miran en perspectiva.

El cuento del granjero chino nos habla de cómo mirar las cosas en perspectiva

Un día, el hijo de un viejo granjero dejó, por descuido, la verja del establo abierta. El único caballo que tenían escapó. Todos los vecinos vinieron a solidarizarse: “¡Qué mala suerte!”

Sin embargo, el anciano no se inmutó, solo dijo: “Puede ser, puede ser”.

Al día siguiente, el caballo volvió al establo y trajo consigo otros diez caballos salvajes que le siguieron desde las montañas. Ahora el granjero tenía once caballos y se había convertido en el hombre más rico del pueblo. Todos los vecinos fueron a visitarlo y le dijeron: “Parece que al final fue un golpe de suerte que el caballo se haya escapado”.

El anciano solo les respondió: “Puede ser, puede ser”.

Al día siguiente, mientras su hijo estaba intentando domar a uno de los caballos, cayó y se rompió una pierna. Al acercarse el invierno, sin la ayuda del hijo en la granja, el anciano tendría que afrontar grandes problemas. Los vecinos le dijeron: “En el fondo, fue un error. Ahora tienes los caballos, pero no tienes a tu hijo para que te ayude. Es algo terrible”.

El padre, en vez de lamentarse, respondió: “Puede ser, puede ser”.

Al día siguiente, el ejército llegó al pueblo y reclutó a todos los jóvenes para luchar en una guerra suicida. Era posible que ninguno de ellos regresara a casa. Sin embargo, como el hijo del granjero tenía una pierna rota, no lo reclutaron y se quedó a salvo en el hogar.

Una vez más, los vecinos le comentaron la buena suerte que había tenido. Nuevamente el granjero contestó: “Puede ser, puede ser”.

Existen pocas certezas de las que podamos hacer gala a lo largo de nuestra vida, cada situación ofrece posibilidades y oportunidades futuras por eso siempre habrá un “Puede ser, puede ser”, solo que nos aferramos a lo conocido y a lo previsible, por miedo a no tener el manejo de lo que pueda ocurrir. Dentro de las pocas certezas con las que contamos los seres humanos, está el hecho de que algún día moriremos, el miedo a morir radica fundamentalmente en que es algo fuera de nuestro mando y carente de posibilidades futuras. Si entendemos que la muerte llegará cuando sea su momento y que no depende de nosotros postergar el día, podemos soltar este miedo y dedicarnos a lo que, si podemos dominar, vivir plenamente.

¿Cuáles son aquellas cosas que te generan incertidumbre?

¿Qué herramientas utilizas para gestionar el miedo al futuro?

 

La Escucha

La escucha es una  de las competencias más importantes que cualquier persona puede desarrollar.  Una buena habilidad para escuchar  redunda en mejores relaciones interpersonales,   facilita el aprendizaje y la transformación personal para lograr un mejor desempeño,  bien sea en la vida laboral, académica, personal o social.

Cuando aprendemos a escuchar al otro, le damos valor a la relación y por lo tanto otorgamos respeto a la dignidad humana . Escuchar bien, va más allá de oír, tenemos mucho ruido a nuestro alrededor, el oído capta todo el tiempo, pero quien realmente desarrolla la capacidad de escuchar, tiene la posibilidad de percibir no solo con su oído sino con todos los sentidos y emociones de su cuerpo.

Las personas que desarrollan esta capacidad,  permiten que el entorno impregne su ser y  se abren la oportunidad de recibir el conocimiento que cada ser está dispuesto a entregarle. Escuchar es entonces, permitir que el universo nos entregue su sabiduría para enriquecer nuestra propia vida.

Nuestra mente todo el tiempo está elaborando pensamientos, algunos de ellos son maravillosos y nos ayudan a ser creativos e innovadores, sin embargo, existen otros momentos en los cuales, nuestra mente nos juega una mala pasada y nos llena de pensamientos limitantes que se encargan de paralizarnos o acabar con nuestra autoestima. Debemos estar muy atentos a escuchar nuestros pensamientos y  los juicios que hacemos de nosotros mismos en las conversaciones personales.  La célebre escritora, Sor Juana Inés de la cruz en su dialogo interno llamaba a su mente “loca de mi casa” y es que es precisamente nuestra mente, la que generalmente domina y gobierna en nuestro cuerpo, por lo tanto, debemos decidir si le damos a nuestra loca un discurso poderoso e inspirador o limitante y destructivo.

Los bloqueos para escuchar suelen tener su origen en las limitaciones personales, en  los paradigmas sociales y en las historias que nos hemos contado desde niños. Cerramos la capacidad de escucha, cuando poseemos un ego tan grande y auto suficiente, que nos lleva a desechar el conocimiento que los otros pueden entregarnos para enriquecer nuestro propio ser.

Perdemos  capacidad de escucha, cuando estamos tan ocupados con los pensamientos, que no somos capaces de percibir lo que ocurre en nuestro entorno, caminamos  como zombies, sin permitir que la vida nos ilumine con su brillo.

 

 

Liderazgo Transformador

La capacidad de influir para lograr cambios personales, empresariales y sociales de forma sostenible, es una de las competencias más importantes que puede ostentar un líder. No se requiere tener un cargo en una empresa o ejercer una posición destacada en la sociedad para ejercer un liderazgo transformador; éste se ejerce desde la disposición del servicio.

Las dinámicas que ayudan a movilizar los procesos de transformación social y empresarial se desarrollan cuando los líderes están en el terreno y logran identificar las problemáticas que viven los miembros de una comunidad, para así, plantear y entregar soluciones que se ajusten a estas necesidades.

He tenido la oportunidad de presenciar este tipo de liderazgo en una reciente visita a la comuna 13 de Medellín; allí en lo alto de la ciudad, un grupo de jóvenes orgullosos de su tierra, realizan un trabajo de intervención artística, buscando transformar la ciudad en un mejor lugar para las futuras generaciones. En este paseo pude recorrer las empinadas calles llenas de graffiti, ver un espectáculo de música urbana en una barbería y subir a la cima de la montaña utilizando las escaleras eléctricas que prestan un servicio comunitario, para luego disfrutar de la mejor vista de la ciudad. Estos jóvenes, tal vez no tienen un cargo, ni son poseedores de grandes capitales económicos, pero lo que sí tienen en abundancia son ganas de trascender y generar un cambio positivo para su comunidad.

El liderazgo transformador, es el que facilita los procesos de innovación, propicia nuevas opciones en torno al desarrollo sostenible y genera inspiración en los seguidores, para que ellos, puedan desarrollar sus talentos y convertirse en la mejor versión de sí mismos.

Por una Ética de Urgencia

Fernando Savater, nos entregó en su libro Ética de Urgencia, unos buenos argumentos para reflexionar en torno a la corrupción, las nuevas tecnologías, el capitalismo y los retos que tendrán que administrar las nuevas generaciones.  En un mundo deslumbrado por la rapidez, el dinero fácil y el poder a costa de todo, los administradores, líderes, padres y comunidad en general, nos vemos abocados a fortalecernos en valores y principios éticos.

El desarrollo sostenible, es posible cuando empresas y profesionales trabajan en un marco de valores éticos; los códigos deontológicos o también llamados códigos profesionales, definen principios y valores que deben seguir los individuos en su actuar profesional; cuando estos principios no acompañan a las personas, se pueden presentar situaciones de corrupción y detrimento del capital social.

Los valores y principios éticos se forjan desde la primera infancia y se fortalecen en la relación e interacción con las personas de nuestra cotidianidad; el entorno juega un papel importante en las elecciones que tomamos los seres humanos, sin embargo, unas buenas bases éticas se convierten en un elemento protector a la hora de tomar decisiones que pueden afectar de forma negativa a la sociedad, a las familias y a los propios individuos que acceden a recibir sobornos o realizar actos que van en contra del bienestar común por favorecer sus propios intereses.

Los hechos ocurridos en los últimos años y sobre todo la última semana, donde se ha evidenciado la corrupción en las más altas esferas de la sociedad, nos invitan a despertar de nuestra somnolencia y reflexionar sobre la importancia de una ética empresarial de urgencia.

“No hay demasiados momentos conscientes en nuestro día a día, pero de vez en cuando, algo ocurre e interrumpe nuestra somnolencia, nos obliga a pensar” Fernando Savater

 

Red de Afectos y Contactos

Enfrentar una situación de pérdida, puede significar para algunos adversidad o incertidumbre, pero de otro lado, estos momentos nos ayudan a mejorar la confianza y fortalecer nuestra autoestima, al recibir de la familia, amigos y contactos con quienes hemos compartido en algún momento de la vida, aquellas manifestaciones de amor y reconocimiento. Tener la oportunidad de recibir en vida demostraciones de afecto, gratitud y solidaridad, es uno de los regalos más hermosos que he disfrutado últimamente; esto es lo que llamo “red de afectos”, esos seres que están siempre presentes para acompañarte en los buenos y malos momentos.

En el proceso de transición de carrera, por el cual estoy transitando, he aprendido que la red de afectos es vital para mantenerme sana emocionalmente, sin embargo, un factor clave para una búsqueda efectiva de oportunidades laborales o para iniciar un proyecto de emprendimiento, radica en una red de contactos muy enfocada y bien administrada.  Es muy común que nuestra red esté llena de personas de la misma empresa donde laborábamos anteriormente o compañeros de Universidad, que son contactos muy válidos y debemos mantener, pero a la vez requiere ser ampliada, si queremos tener una búsqueda más efectiva de oportunidades.

La red de contactos se debe trabajar presencial y virtualmente, dándonos la oportunidad de conocer a personas de otros sectores y con otras formas de ver el mundo. El circulo se amplía cuando salimos y nos damos a conocer, para ello es recomendable:

  • Asistir a eventos que se realizan en la ciudad y que generalmente son gratuitos, como: Exposiciones, charlas, conversatorios, seminarios.
  • Vincularse a agremiaciones.
  • Invitar a personas que tengan los mismos intereses a conversar.
  • Presencia activa en las redes
  • Mantener una Marca Personal impecable